jueves, 10 de mayo de 2012

De hace setenta años

Madre,déjame acariciarte mientras reposas
déjame besar tus nobles cabellos canos
déjame entre las mías tener tus manos
que han hecho por mi vida tan grandes cosas.

Déjame entre susurros adormecerte,
como cuando era niño me adormecías
esa fuente de llanto,lágrimas mías
son por la hora triste que he de perderte;

Llora la brisa suave
llora la fuente
para agravar mi honda melancolía.


El nombre del autor como tantas otras cosas se perdió para mí,en la nebulosa del tiempo.

Samuel Obreque V.

3 comentarios:

Nerim dijo...

Un hermoso y emotivo poema, un bello canto a la figura materna.Me ha encantado este poema

Un abrazo

Carolina González Velásquez dijo...

Me invitó CAMINO DEL SUR... aqui llegue, a emocionarme con sus letras... hermoso poema
Bendiciones

Marinela dijo...

Camino del Sur me trajo aquí, y aquí me quedo para leer sus poemas.

Saludos.